Hay gente sin casa, sin comida y sin dinero. No sólo por el temblor pero al menos el drama sobre él es el foco. Televisa manipula la tragedia y Kadokawa del otro lado del mundo despide directores. Por supuesto, voy a hablar de lo último.

Para resumir: Tatsuki, el director de Kemono Friends anunció que fue repentinamente despedido por nuestros usureros favoritos, Kadokawa. El mundo entero, excepto quizá África y Russia, se unió contra un solo enemigo. Los Koreanos y los Chinos dejaron de pedir que se reconocieran los crímenes de guerra, por un momento, y les dieron la mano a los imperialistas Japoneses para protestar y odiar a alguien en común: Kadokawa. Estos respondieron con un comunicado que habla de dificultades de comunicación con Tatsuki y Yaoyorozu, el estudio de animación, que produjeron trabajos ” sin contactar o compartir información por los conductos adecuados” y que rechazaron condiciones propuestas por Kadokawa resultando en el retiro del proyecto. No se menciona explícitamente a qué trabajos se refiere el comunicado pero hay especulación de que se trata, al menos, del episodio 12.1.

Ahora, el odio a Kadokawa no es nada nuevo, creo que no hay productora más universalmente odiada como ellos. Tienen sus tentáculos en casi todo y son notables por sus esfuerzos por matar la creatividad. Quizá exagero, pero ellos son los que están detrás de la reciente prohibición de venta de artículos Doujin de Love Live y alguna persona especialmente paranoica pensaría que no han hecho lo mismo con Kancolle porque están tratando de controlar el mercado Doujin, actualmente controlado por Touhou, un trabajo Doujin. Son dueños de NicoNico, efectivamente controlando lo que se sube y lo que no a lo que es uno de los sitios más visitados en Japón lleno de creaciones independientes.  Las controversias con Kadokawa son frecuentes, desde la segunda temporada de Haruhi, el fiasco de Kokoro Conect, las bajas ventas de Nichijou atribuidas a un odio hacia Minoru Shiraishi o discos obscenamente caros, a cosas más pequeñas como el mal trato que dan a sus creadores en general (en memoria reciente está el fiasco de KumaMiko, los comentarios llenos de menciones explicitas a Kadokawa).

Así que el reciente despido de Tatsuki no es algo que esté fuera del comportamiento sistemático de Kadokawa. Si uno se basara cínicamente en el historial, no debería de ser una sorpresa. Pero no me voy a poner a especular sobre el qué pasó, ni en lo previsible que era que un director al que le dan proyectos de extremo bajo presupuesto le quiten de las manos el ganso de los huevos de oro que hizo por puro accidente. La historia sigue en desarrollo y si el presidente de Kadokawa interviene en lo que es un desastre para la ya horrible reputación de su compañía y hace lo justo, lo que podría decir sobre el asunto es algo inútil. Quiero defender al diablo, muy consciente de que es el diablo, y decir que Tatsuki debería de despedirse, por el bien de las Quemonas, de ellas.

Y antes de hacerlo tengo que decir que su despido es. a todas luces. injusto y asqueroso. Kemono Friends fue el éxito que fue gracias a su mano y visión creativa. Si bien se basó en el trabajo de otra gente, lo hizo muy suyo, tan suyo que fueron sus ideas las que rescataron la franquicia y no las iteraciones anteriores de la cosa. También decir que si algo fue la catálisis de su éxito, fue el abandono en el que Kadokawa y los demás ejecutivos dejaron a la franquicia, si hubieran tenido confianza en ella Tatsuki no la hubiera tocado y el que hubiera sido su responsable no hubiese tenido la libertad que se tuvo, ni tampoco la cosa tendría en aire del “desaventajado que quieres ver ganar”, creo yo,  uno de los factores del éxito.  El que le quiten a un hombre el trabajo que seguramente va a definir su carrera, al menos como punto de partida, es vil. Que aunque haya hecho un trato con el diablo, en donde si no tenía éxito seguiría en el anonimato, pero si lo tuviera (como pasó), se lo iban a quitar no quita que el diablo es el mal encarnado. Si la segunda temporada falla espectacularmente por algún boicot estará enteramente justificado moralmente y lo apoyaría de todo corazón.

Pero lo que quiero decir es que Kemono Friends V 2.0 estaba condenada desde el principio, que si Tatsuki se va, la injusticia la condenaría aunque tuviera (como quiero argumentar) una oportunidad de ser buena y que si Tatsuki se quedaba, la justicia estaría servida y el éxito comercial junto con ella, pero el producto hubiera sido de mala calidad.

La razón es muy simple y tiene que ver con el video que hice sobre las Quemonas y la comparación que hago de Tatsuki con Rousseau. Todo el punto de Kemono Friends, su encanto y su belleza, como el arte de Rousseau es que, son accidentes sin intención, son pura expresión inocente.  Rousseau pensaba que hacía pinturas realistas, no de avant-garde y sus errores de perspectiva no eran para expresar la inocencia por la que se le conoce, pero porque así pintaba, eran sus capacidades. Jamás supo que los artistas que lo visitaban y lo admiraban no lo consideraban como alguien entrenado. Cuando Picasso le dedicó una cena, lo hace medio irónicamente, medio seriamente. Si internet le dedica una a Kemono Friends, sería idéntica. Su recepción, incluso ahora, es muy parecida a la de Rousseau en su tiempo, vean cualquier discusión fuera del grupo de obsesionados con las Furenzu e invariablemente va a haber un tipo que no baja a la serie de mierda CG mal hecha, como a nuestro artista no lo bajaban de mierda mal pintada.

El problema para Tatsuki es que, a diferencia de Rousseau, no está pintando y tampoco está al final de su carrera cuando se empieza a reconocer y apreciar su trabajo. Si bien tuvo reconocimiento de muchos artistas al final de su carrera, los críticos no lo apreciaron hasta que a aquellos los subieron al podio de la genialidad. Pero nuestro director, aunque lleve uno que otro trabajo, sigue siendo una persona joven con una carrera por delante, ahora con EL evento en anime bajo su dirección. Lo que le sigue puede ser tan trágico como lo que pasó a Homero después de hacer su parrilla. Y, claro, no pinta, suena un tanto irrelevante pero es bastante importante. La pintura es una cosa muy personal, con algunas excepciones (sobretodo en murales), la única persona que toca la obra de principio a fin es su autor. Todo está bajo su control, el gesto más mínimo, o la fata de alguno, es de su exclusiva responsabilidad. Pero, por más que Tatsuki se haya esforzado en hacer una buena parte del trabajo, la producción de un anime implica a varias personas, todas un mundo de intenciones (o falta de ellas) artísticas por si mismas. Creo que estaríamos perdiendo algo si no mencionáramos a las seiyuu nuevas como parte del éxito de la obra, por ejemplo. La primera temporada, con su bajo presupuesto y su equipo reducido, tenía un aire muy personal, Tatsuki estaba en control casi total de lo que pasaba y se notaba. Los errores, vamos, básicos, (como las ruedas que no giran pero que algunos episodios después empiezan a girar) son de su pura autoría y son, como las proporciones extrañas de Rousseau, lo que le da belleza y atractivo a la obra.

Qué pasaría en un mundo post-Kemonomanía donde los ejecutivos tienen una excesiva confianza en el proyecto dada la inesperada popularidad? Si nuestro director pintara, nada. Le pueden aventar las mejores pinturas, los mejores lienzos y pinceles y seguiría pintando lo que pintaba, igual y, para ser crueles, inocentemente. Pero no pinta, los recursos y la presión de parte de accionistas se van a traducir a un mejor presupuesto y un equipo de profesionales que saben hacer su trabajo. Y aquí nos toparíamos con el gran problema que echaría todo a perder: las llantas del JapariBus van a girar, los accidentes y los defectos, el aire de Ma, el espacio negativo que citaba en mi video, desaparecerían. Como lo sé?   Si Tatsuki fuera un Picasso y hubiese utilizado los aparentes descuidos en Kemono intencionalmente para despertar en el espectador ese sentimiento de Ma, o, una diversión infantil e improvisada, no tendría duda alguna que, aunque tuviese un presupuesto de un millón de dolares y los animadores de Pixar, les iba a dirigir para que las llantas del JapariBus no giraran.  Pero es un Rousseau, y con presupuesto es un Rousseau que fue a la escuela de Arte y domina la pintura, ese pintor academicista que siempre quiso ser, un pintor pues que no llamaría la atención de ninguna vanguardia. Tengo la firme convicción, aunque no sea algo que no pueda probar más que por conclusiones sacadas de entrevistas por aquí y por allá, que Kemono Friends fue un muy bonito y precioso accidente sin que su autor se diese cuenta de lo que hizo. Y no hay nada más peligroso que no saber lo que hiciste pero que te pidan que lo hagas de nuevo. Si Tatsuki mantenía las riendas del proyecto, aseguro que los errores adorables que haría iban a ser apuntados por algún animador un poco más experimentado o un asistente de director entrenado y, seguramente, los iba a corregir por que no está consciente de que esos errores fueron lo que le dieron, en mi opinión, alma al proyecto, lo que expresaban su bella personalidad. En pocas palabras: su proyecto hubiese sido menos personal.  Ahora, ya sé que esto está sonando muy snob. Si me lo encuentro, difícilmente le diría en la cara que no sabe lo que hizo y que sus errores son lo que le da valor a su obra, no tendría el corazón y me sentiría profundamente ofendido si alguien me lo llegase a decir. Así que para mantener mi frágil y delgada moralidad, voy a decir que no estoy seguro de aquello y que no puedo asegurar que Tatsuki es un artista Naif hasta que no vea una segunda temporada de las Khemonas con presupuesto. Viendo rápidamente sus obras anteriores y sus entrevistas, tengo confianza en mi diagnostico, pero no soy lo suficientemente engreído para pretender leerle la mente a la gente. Si se le devuelve el proyecto, no me voy a molestar, muy al contrario, al ver que Tatsuki tiene claras intenciones artísticas y que su obra no fue mero accidente. Pero, insisto, tengo confianza en mi diagnostico y lo más seguro es que la segunda temporada dirigida por Tatsuki, justamente, sería mala, con poco o nada de lo que hizo a la primera, buena. O, al menos, no tan bonita de ver, una especie de flor marchita o deforme, parecida a un evento natural sin mucho valor estético (como la primera temporada, uso “estético” aquí técnicamente y no para dar valor positivo o negativo).

Queda entonces el segundo caso, en el que desafortunadamente nos encontramos. Estamos en un mundo injusto en donde le arrebatan a un artista su obra. Pero la justicia y la injusticia, por más que los Platonistas insistan, tienen poco que ver con las calidades estéticas de las cosas. La segunda temporada de Kemono Friends en manos de una persona con ideas definidas y entrenamiento formal tiene, al menos, la oportunidad de ser juzgada estéticamente. Habría pues intenciones que analizar, no una falta de ellas. Como adivinaran, esto no es bueno o malo por si mismo. Personalmente prefiero ver Kemono Friends que cualquier cosa con miles de intenciones definidas y formalidades pero de baja calidad. Pero dadas las circunstancias de la Segunda Temporada, las intenciones y las formalidades son un requisito para ver algo decente, por más asqueroso e injusto que pueda ser. Si no tenemos a nuestro director favorito dirigiendo, tenemos la oportunidad de ver a alguien que entendió que las imperfecciones son lo que hicieron la belleza y fuerza del original. Es, obviamente, solamente una posibilidad, y una mínima si hablamos de Kadokawa, el que veamos a alguien que con el buen presupuesto y  equipo diga: “Quiero que las tomas se alarguen innecesariamente, las llantas no giren y que las seiyuu actúen adorablemente mal.”. O bien que tenga su propia visión, tampoco estaría mal. Evidentemente puede fallar en su ejecución, pero al menos hubo la oportunidad.

Quedan dos preguntas: Primera, qué es lo más probable? Que Tatsuki halla entendido lo que hizo? O que llegue alguien con intenciones artísticas? Yo creo que la segunda es la más probable, el dinero en juego, por más que Kadokawa odie la creatividad, obligaban a que se buscara alguien así. Mucha gente cree que se tiene alguien así en Tatsuki, que incluso su despido y la renuncia de su estudio de animación tiene que ver con las restricciones artísticas que les impusieron, cuando en el primer trabajo no las tenían. Pero ya las tenían, las mismas que carga Tatsuki, las que le dieron encanto a la cosa y la falta de presupuesto. Qué es preferible, tener pocas restricciones económicas y de equipo o tener el control creativo completo de la cosa, pero sin dinero? Alguna gente con este episodio se está dando cuenta del dilema con el que muchos artistas se encuentran a diario, vivimos en un mundo así de injusto (para meter mis chairadas voy a decir que no pasaría si los medios estuvieran colectivizados, allí está la, satanizada en /pol/, escuela de Frankfurt para la critica de la industria cultural). Algunos deciden hacer un acto de balanza entre las dos opciones y, en nuestro mundo, son los más notables y reconocidos (piensen en directores de cine populares). Algunos otros prefieren el lado económico, los famosos “Yes-Man”, gente que difícilmente se puede apreciar. Y los últimos son como Tatsuki que, en un esfuerzo admirable, dejan de lado lo económico por lo artístico. Desafortunadamente son los más despreciados y desconocidos de los tres.  Por eso y las razones de arriba deberíamos de agradecer que Tatsuki ya no está involucrado con la Amiguitas. Claro, si de estética se habla, y así pasamos a la segunda pregunta.

Qué pesa más lo estético o lo moral? Nos vemos en el problema del perro de las dos tortas y falta poco para que nos quedemos sin la una y la otra. Internet, por lo que veo, se ha decidido por lo moral pero algunos piensan que la estética quedará salvada junto con ella. Aquí, si es que me expliqué, es muy probable que estemos frente a una situación donde se excluyen mutuamente. Si fuera un esteta me alegraría que Tatsuki se fuera, pero no lo soy y junto con Internet me voy por lo moral. Finalmente es una pregunta que no puedo responder. Así que se las dejo: Qué es mejor, que las cosas sean arte o que sean justas?

Te quiero Tatsuki!

 

 

 

3 Comments

  1. Herokitei

    Reply

    Desde mi punto de vista creo que me inclinaria mas por lo justo y considero que limitar la belleza de las Kemonas solo a la primera temporada es un poco egoista. Porque, como dijiste, es la obra que hizo a Tatsuki reconocido y qué seria mejor que dejarlo continuar con eso, darle mas confianza para ver hasta donde podria llegar y si fracasaba comprobariamos tu teoria de que la belleza de su arte no es intencionada.

  2. Reply

    no ahi mas respuesta es arte,asi de simple y no solo por lo largo del post y letreado :/ solo porque yo también pienso que en japón las cosas están cambiando nunca sabre si para mejor yo soy fan de snk neo geo y siempre los tengo en la mira sobre sus cambios y pachikos ( o como se digan) entiendo que no ahi presupuesto pero mira salio kof 14 salio una web de compra de chucherias 🙂 y ahora esta en proyecto mas anime para la saga de kof como falta fury,
    si tengo una alegria brutal por tales noticias por ahora me reduzco a comprarles algo por ahi aver que resulta y siempre apoyando como tu.

    y eso ojala vuelvas con tus videos duros sobre tus opiniones marcadas de algo de anime siempre son bien recibidos
    y no no en ingles 😉

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